¿Cuántas veces te has podido preguntar si la ansiedad que estás sintiendo es para siempre? Seguramente hayas podido imaginarte una vida entera con esos síntomas que diariamente están presentes causando un gran malestar e incluso limitando tu vida… Pues bien, intentemos dar respuesta a la pregunta: ¿Cuánto puede puede durar la ansiedad?
La duración de la ansiedad puede variar, dependiendo del tipo de ansiedad que se padece, la intensidad y de cómo enfrentamos la situación. Según estas variables la ansiedad puede durar minutos, meses o años. Existen diferencias entre los episodios de ansiedad, ya que algunos pueden estar relacionados con una situación específica, y otros se alargan en el tiempo provocando mucho malestar en la persona. El hecho de que a unas personas les dure más la ansiedad que a otras, se puede deber a cómo se percibe el peligro, el estrés que podamos haber sufrido y las herramientas de las que dispongamos para gestionarlo y enfrentar la situación.
¿Cuánto dura un episodio de ansiedad?
La duración de un episodio de ansiedad puede variar significativamente, ya que existen diferentes formas de manifestarse y cada una de estas formas puede tener una duración diferente.
Ansiedad aguda o puntual
Esta ansiedad suele aparecer cuando sucede un evento específico (como podría ser realizar una presentación en Público o la realización de exámenes). Las sensaciones que aparecen a través de esta exposición pueden durar desde unos minutos hasta una hora. Aunque una característica principal de este tipo de ansiedad es que suele desaparecer cuando el estímulo que está provocando la ansiedad finaliza o se gestiona de una manera adecuada.
Ataque de pánico
En este caso la ansiedad aparece de una manera muy intensa, con síntomas fisiológicos muy marcados también. Pueden ser diferentes síntomas, pero los más comunes suelen ser taquicardia, mareo, dificultad para respirar, sensación de desconexión de la realidad, entre otros.
En este caso la duración suele ser de entre 5 y 30 minutos, existiendo un pico máximo sobre los 10 minutos. Pero también cabe destacar que pueden existir un malestar residual, que incluye el miedo a que vuelva a ocurrir o el desgaste emocional y físico de haber vivido un ataque de pánico.
Este malestar residual puede durar desde minutos, horas e incluso puede alargarse a días o más, desarrollando un trastorno de pánico. Se pasa tanto miedo durante un ataque de pánico que aparece lo que se conoce como: “miedo al miedo”. Es decir, miedo a volver a vivir ese miedo tan intenso.
Ataque de ansiedad
A diferencia del ataque de pánico, el ataque de ansiedad suele empezar de una forma más gradual y estar relacionado con una situación estresante concreta o una acumulación de preocupaciones. Su intensidad también varía. No suele tener unos síntomas tan intensos como los del ataque de pánico, no suele existir tanto miedo. En cambio, aparecen síntomas más parecidos a “petar”, con necesidad de llorar constantemente o la necesidad de irte de ese contexto durante unos días para desconectar.
También puede aparecer inquietud, tensión muscular, pensamientos intrusivos, dificultad para concentrarse, sensación de ahogo… La duración de un ataque de ansiedad puede ser más prolongada y variable. Puede durar desde varios minutos hasta horas, e incluso en casos más intensos puede extenderse durante un día entero en forma de oleadas.
Podríamos decir que el ataque de ansiedad aparece más por oleadas, sin existir como un punto “pico” muy claro, más bien los síntomas van subiendo y bajando. Después de un ataque de ansiedad puede haber un malestar residual, muchas veces asociado al agotamiento tanto físico como mental que causa una tensión continuada durante tanto rato.
Ansiedad anticipatoria
Este tipo de ansiedad, tal y como indica su nombre, aparece cuando anticipamos eventos futuros. Por ejemplo, si tengo un evento social y empiezo a anticipar sobre cómo lo voy a pasar: ¿Y si me mareo? ¿Y si me da ansiedad? ¿Y si….?. La duración en este caso puede empezar días antes de la situación temida y desaparecer una vez estamos en el evento o posterior a él.
Este tipo de ansiedad anticipatoria puede influir en el sueño, concentración y hacer que nos sentimos bajos de ánimos. No tiene una duración determinada, debido a que dependerá de los estímulos que debamos afrontar en nuestro día a día. Si hay ciertos estímulos que asociamos a peligrosos, podemos estar dando vueltas al mismo tema, generando posibles escenarios, durante horas, días incluso semanas.
Un ejemplo podría ser: Tengo un vuelo la semana que viene. Podría perfectamente pasar que la persona esté diariamente pensando en los posibles escenarios de forma continuada. Y sí, aunque quede aún una semana. De algún modo es una forma que tienen nuestro cuerpo y mente de protegernos… aunque seguramente no sea necesario durante tanto tiempo, ¿verdad?
¿La ansiedad desaparece sola?
Podemos encontrarnos con personas a las que la ansiedad les desaparece por sí sola con el tiempo, pero en la mayoría de los casos, ya que no suele ser una condición que desaparece sin ningún motivo, sino que puede haber una habituación del malestar. Es importante recalcar que cada persona es diferente, algunas personas encuentran alivio a corto plazo, mientras que otras pueden necesitar un tratamiento más continuo.
Otro factor importante es el tipo de ansiedad que estamos sufriendo.
Si hablamos de ansiedad situacional, suele desaparecer cuando la situación estresante ha terminado, pero si hablamos de un trastorno de ansiedad generalizada, se necesitará tratamiento para reducir su impacto en la vida diaria.
¿Cómo reducir la duración de la ansiedad?
La duración se puede reducir significativamente a través de una buena psicoeducación de cómo funciona la ansiedad, ya que el desconocimiento a veces hace que tengamos conductas mantenedoras del problema, y con herramientas adecuadas para su afrontamiento y que no mantengan la ansiedad.
Técnicas de regulación emocional
Con la ayuda de un psicólogo especialista en ansiedad, se puede aprender a gestionar tus emociones con la identificación personal, la aceptación emocional y con algunas técnicas específicas para su regulación.
Estilo de vida saludable
Practicar ejercicio físico regularmente, seguir una alimentación equilibrada y tener un buen descanso pueden ayudar a reducir la duración de la ansiedad.
Terapia psicológica especializada
A través de un tratamiento con psicólogos especialistas en ansiedad y a través de la terapia estratégica breve, se busca ofrecer soluciones rápidas y efectivas, con herramientas que puedas utilizar en tu día a día, rompiendo los patrones disfuncionales de la ansiedad.
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La ansiedad puede presentarse de distintas formas y no hay una duración determinada para cada persona. Para que la duración de la ansiedad se vea reducida, es necesario que sea abordada con formas efectivas, como la terapia psicológica especializada, técnicas de regulación emocional (con apoyo de un psicólogo) y llevar un estilo de vida saludable.
Espero que este artículo te haya servido de ayuda para entender cuánto puede durar la ansiedad. Si conoces a alguien que está padeciendo ansiedad y le gustaría entenderla mejor, pásale este artículo para que pueda informarse un poco mejor. ¡Un abrazo! 🙂
José Miguel García
Psicólogo de Centre Didoni