Dolor de estómago por ansiedad. Por qué sucede y cómo aliviarlo

dolor de estómago por ansiedad

¿En alguna ocasión has tenido la sensación de hinchazón, retortijones, ardor… cuando te encontrabas atravesando alguna situación estresante? ¿O has sentido una gran opresión en la boca del estómago, o necesidad de ir al baño constantemente? Pues bien, esto es más común de lo que parece, y una vez más, el dolor de estómago puede ser causado por ansiedad. Nuestro sistema digestivo y sistema nervioso están muy conectados, y es por ello que en muchas ocasiones, cuando vivimos situaciones de mayor estrés o incluso ansiedad, podemos empezar a sentir molestias digestivas. Es más, se dice que nuestro estómago es nuestro segundo cerebro. Es un lugar en el que pasan muchas cosas.

¿Por qué la ansiedad puede generar dolor de estómago?

La ansiedad activa nuestro sistema nervioso. En concreto activa nuestro sistema nervioso simpático elevando su funcionamiento y reduce la activación del sistema nervioso parasimpático. Por ello, nos sentimos en gran parte de las ocasiones más acelerados y nerviosos. Todo ello, activa la conocida respuesta de lucha o huida. Cuando esto sucede, empiezan a pasar distintas cosas dentro de nuestro organismo. Centrándonos en nuestro sistema digestivo:

El cuerpo se va a encargar de desviar el flujo sanguíneo que se encuentra en el sistema digestivo hacia otras partes del cuerpo como los músculos, ya que se interpreta que va a necesitar ese flujo para poder actuar.

La motilidad intestinal, que de algún modo sería el movimiento de los elementos que pasan por nuestro sistema digestivo, se puede alterar, provocando en muchas personas que se acelere, dando esa sensación de diarrea o urgencia de ir al baño, y en otras personas se vuelve más lento, provocando esa sensación de hinchazón e incluso de estreñimiento.

La musculatura abdominal se va a tensar, pudiendo provocar una sensación de presión o un nudo en la boca del estómago.

Algo que también se puede llegar a sentir, es la sensación de ardor, pudiendo provocar molestias que sean similares a las de una gastritis.

Todos estos cambios pueden percibirse con una sensación de dolor, de malestar o de estómago revuelto. Por ejemplo, puedes sentir que después de comer parece que te sientas hinchado, sin buenas digestiones… Vayamos a hacer un listado de síntomas que podrías llegar a sentir:

Síntomas de la ansiedad estomacal

Nudo en el estómago.

Ardor o acidez.

Náuseas o ganas de vomitar.

Sensación de vacío o como de “mariposas”.

Estreñimiento.

Hinchazón abdominal.

Diarrea.

Sensación de cólicos.

Pérdida o aumento del apetito.

¿Por qué la ansiedad puede generar dolor de estómago?

Es muy importante saber diferenciar entre, si el dolor de estómago por ansiedad es debido a una causa médica o a un estado más emocional. Para ello, si el malestar persiste tiempo con mucha intensidad, es aconsejable hacer las pruebas médicas necesarias para descartar estas causas. Una vez se descartan, hay indicadores que te pueden dar una cierta tranquilidad:

Darte cuenta de si el síntoma suele coincidir con ciertos momentos de preocupación, estrés o incluso ansiedad. Por ejemplo, antes de tener una reunión importante, una conversación…

El modo en cómo aparecen los síntomas es en forma de oleadas. Es decir, puede ir cambiando a lo largo del día. Incluso hay momentos en los que no está presente.

Se suele acompañar de otros síntomas asociados a la ansiedad. Por ejemplo: tensión muscular, nerviosismo, inquietud, dificultad para concentrarse, dificultad para tomar decisiones…

Al sentirte con más calma, desaparece. Cuando aplicas alguna estrategia para conseguir relajarte, parece que los síntomas disminuyen. Incluso cuando estás distraído/a puede no estar presente.

ansiedad estomacal síntomas

Qué hacer para reducir el dolor de estómago por ansiedad

Entender qué está pasando en tu cuerpo

El primer paso no es tanto “hacer” sino más bien “entender”. Lo más importante en un inicio es saber qué está pasando en tu cuerpo. Estás en un punto en el que piensas que te está pasando algo grave, y darte cuenta de que no es así, puede causar un gran alivio. Este alivio puedes encontrarlo leyendo con detenimiento este artículo.

No intentes distraerte cada vez que sientes el síntoma

Es muy común que aprendamos a que cuando nos distraemos, el síntoma parece que disminuye. Ahora bien, cada vez que nos intentamos distraer cuando aparece el síntoma, nuestro sistema nervioso interpreta: “Si necesita distraerse, es por qué el síntoma es peligroso”. ¿Qué pasará entonces la siguiente vez? Pues que a la mínima que tu cuerpo note el síntoma, va a empezar a encender la alarma. ¿Cómo la enciende? Con aún más síntomas o más intensidad. Lo cual genera un círculo vicioso que es muy incómodo para el día a día.

Intenta escuchar el síntoma

Prueba alguna vez de ponerte un cronómetro de 5 minutos. Ponte en un lugar cómodo e intenta focalizarte en el síntoma, sin intentar eliminarlo ni cambiarlo. Solo sentirlo, escucharlo… ¿Cómo te has sentido? Puedes pensar que haciendo esto irá a más… pero suele pasar lo contrario.

Deja de buscar información por Internet

En ocasiones, pensando que tenemos algo grave, entramos en un bucle de búsqueda de información a través de Google e incluso ahora en ChatGPT. Esta dinámica en ocasiones puede aportar algo de calma, pero en muchas otras lo que aporta es más nerviosismo si no encontramos la información que nos interesa. Además, aprendemos a encontrar la calma en su búsqueda, lo cual genera una dependencia.

A veces puedes intentar respirar o relajarte

No digo que siempre vaya a funcionar, pero si te has entrenado para ello con ejercicios específicos, intenta ponerlos en práctica. Habrá veces en que te funcione, otras en las que no. No significa que no hagan su función.

Tratamiento para la ansiedad

La ansiedad no se va a resolver simplemente por intentar relajarte más o por intentar pensar en positivo. Tampoco debemos intentar evitar constantemente los síntomas, sino entender lo que está sucediendo y cambiar las dinámicas necesarias. Es aquí donde nos focalizamos en el tratamiento para los síntomas estomacales de la ansiedad. A través de la terapia breve nos vamos a centrar en tres aspectos diferentes:

Focalizarnos en las soluciones intentadas hasta el momento. ¿Cuáles han funcionado y cuáles no?

Buscaremos romper la necesidad constante de estar controlando al cuerpo y su sintomatología.

Conseguir que nuestro sistema nervioso no necesite encender la alarma en el momento en que aparecen los síntomas. Que la vea más como una “amiga” y no tanto “enemiga”.

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El dolor de estómago por ansiedad, puede provocar una vivencia muy incómoda, pero para nada peligrosa. Como hemos comentado a lo largo del artículo, entender el motivo por el cual aparecen estos síntomas es el primer paso para poder empezar a generar tranquilidad y seguridad a la persona que lo está viviendo. A través de las herramientas y de las estrategias adecuadas, además de un tratamiento especializado en ansiedad con psicólogos especialistas, es posible recuperar un estado de calma y de tranquilidad en un muy breve lapso de tiempo.

Espero que este artículo te haya servido de ayuda para entender por qué tienes dolor de estómago por ansiedad. Si sabes de alguien cercano que le esté pasando esto, compártele el artículo para echarle una mano 😀

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psicólogo alex didoni

Alex Didoni

Director y psicólogo de Centre Didoni

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