¿Cuántas veces puedes llegar a escuchar hoy en día las palabras ansiedad y depresión? Son considerados dos de los problemas psicológicos que se dan con más frecuencia en la actualidad. Muchas veces puedes llegar a escuchar a personas diciendo que padecen de ambas, o escuchas a profesionales diciendo algo así como “cuadro ansiosodepresivo”… Pero… ¿Qué relación existe entre estas dos? ¿Qué diferencias hay?
Ser capaz de entender cuáles son estas similitudes y diferencias, no únicamente te va a ayudar a poder poner nombre a lo que estás sintiendo, lo cual ya puede ser muy terapéutico, sino también te ayudará a dar el paso hacia el tipo de tratamiento que realmente es adecuado para tu caso.
En este artículo quiero explicarte qué es la ansiedad (podrás encontrar muchísima más información sobre este tema en nuestros otros artículos), en qué consiste la depresión, las similitudes y diferencias que existen. Así que, ¡vayamos a ello!
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad consiste en una respuesta natural que nuestro organismo lleva a cabo ante un estímulo, ya sea interno o externo, real o imaginario, que percibe como peligroso o como una amenaza. De no existir este tipo de respuesta, no serías capaz de reaccionar de forma “automática” ante peligros de tu día a día. Por ejemplo: ¿Verdad que si ves un perro que quiere morderte querrás correr para que no lo haga? Pues bien, de esto se encarga la ansiedad. Detectar el peligro y a la vez actuar, sin la necesidad de que estés pensando de forma consciente. Es como si se tratase de un radar (detección de peligro) y una alarma (que activa a tu organismo).
El problema de la ansiedad, es cuando esta respuesta natural se da durante mucho tiempo o incluso ante demasiadas situaciones. Como si el sistema de radar/alarma estuviese defectuoso y detectase peligros donde realmente no los hay. Todo ello puede suponer varios síntomas:
(Haz clic en cada síntoma para saber más)
Por poner un ejemplo cotidiano y fácil de entender: Una persona con ansiedad podría esta tranquilamente en su casa, y en un instante sentir que se marea y esto llevar a pensar a que le está pasando algo realmente grave. En milésimas, la mente empieza a disparar pensamientos catastróficos y el cuerpo empieza a responder con aún más síntomas corporales con el objetivo de “protegerse”. En un caso así estaríamos hablando de una alarma que se estaría encendiendo aunque el “incendio” realmente no exista.
¿Qué es la depresión?
Muchas veces se asocia la depresión a “sentirse triste”. Pero la realidad es que este trastorno va mucho más allá. No siempre tiene porque estar presente la tristeza. Cuando las personas que la sufren explican que es lo que están sintiendo, lo que describen es más bien una desconexión, como si de algún modo las cosas que antes podían generar ilusión y placer, en la actualidad no lo están generando. Llegando al punto de no encontrarle sentido a su vida. Para que puedas entender mejor lo que es la depresión te voy a dejar algunos de los síntomas más comunes:
Un bajo estado de ánimo y sensación de vacío.
Problemas para descansar (dormir poco o dormir mucho).
Dificultades en las funciones cognitivas: atención, memoria, concentración, así como la toma de decisiones.
Sensación de cansancio, de falta de energía e incluso de sentirse más lentos físicamente.
Pérdida de interés en actividades que anteriormente causaban un placer.
Pongamos un ejemplo para poder entenderla mejor:
Imagina que antes te causaba bienestar el salir a pasear, escuchar música o incluso hacer quedadas con amistades. Padeciendo depresión, estas mismas actividades dejan de producir placer. De algún modo no es que tú decidas dejar de sentirlo, es que tu cuerpo y tu mente ya no responden como antes ante dichos estímulos. Puedes vestirte para salir, y al abrir la puerta para irte, invadirte una sensación de vacío: “¿para qué voy a ir?”. Hay una evidente falta de energía y de ilusión.
Relación entre ansiedad y depresión
Aunque como hemos visto, estamos hablando de dos trastornos distintos, pero realmente pueden tener una estrecha relación. No es de extrañar que una persona que lleva con ansiedad durante mucho tiempo, empiece a sentir síntomas de depresión. Es más, muchas personas que vienen a consulta dudan de que es lo que están padeciendo. Aquí una de las partes más importantes es la psicoeducación, es decir, que puedas entender que el proceso que estás sintiendo es normal dentro de la situación en la que te encuentras.
Siempre pongo un ejemplo en sesión: Imagina que un motor va a altas revoluciones durante horas, días, semanas, meses… llegará un punto en que lo más seguro es que el funcionamiento continuado, el aumento de temperatura… provoquen que algunas piezas empiecen a fallar. Incluso que el motor cada vez tenga menos fuerza, que pierda potencia. Pues bien, esto es lo que le pasa a tu cuerpo y a tu mente cuando se encuentran en un constante estado de ansiedad.
Diferencias entre ansiedad y depresión
La ansiedad y la depresión tienen grandes conexiones, pero también debes conocer las diferencias existentes. Voy a nombrarte algunas:
Ansiedad: Existe un exceso de energía. Cuerpo y mente se sienten acelerados (aunque no siempre).
Depresión: Hay una falta de energía. Las actividades del día a día cuestan más y nada parece causar motivación.
Ansiedad: Focalizado en el miedo a lo que pueda ocurrir. Anticipación constante.
Depresión: Sensación de falta de sentido a la vida y a las actividades del día a día.
Ansiedad: Síntomas de hiperactivación: taquicardias, mareos, aumento de tensión, temblores…
Depresión: Síntomas de enlentecimiento: pesadez, desmotivación, movimientos más lentos…
Aunque pueda existir una clara conexión entre ansiedad y depresión, no son lo mismo. Pero sí se pueden encontrar a la vez en una misma persona. Tanto una como la otra, pueden causar una sensación de falta de control de tu vida, pero no son un destino final. Reconocer lo que te está sucediendo, ser capaz de ponerle nombre y contar con la ayuda de un psicólogo especialista en ansiedad en caso de ser necesario, es un paso muy valiente. Te mereces recuperar la energía, la ilusión y la libertad.
Espero que este artículo te haya podido ayudar a resolver todas las dudas que tenías sobre la depresión y la ansiedad. Si sabes de alguien que tiene estos síntomas, compártele el artículo para que pueda entender mejor lo que está padeciendo. ¡Un abrazo! 🙂
Consigue tu primera sesión de valoración gratuita
Espero que este artículo te haya podido ayudar a resolver todas las dudas que tenías sobre la depresión y la ansiedad. Si sabes de alguien que tiene estos síntomas, compártele el artículo para que pueda entender mejor lo que está padeciendo. ¡Un abrazo!
Alex Didoni
Director y psicólogo de Centre Didoni